Capítulo VIII

Para_Amelia

Para: Amelia

Capítulo ocho

 

Solía pensar que la vida era como un libro enorme donde todo estaba escrito, cada detalle por más pequeño que fuese, y como era una sola historia cada pequeña cosita estaba vinculada a algo más grande. Comencé a creer en “el destino” y que “todo estaba destinado a pasar”. Pero la vida no es un libro, y no todas pequeñas chispas se convertirá en grandes fuegos artificiales, tal vez la mayoría del tiempo esos pequeños momentos maravillosos ocurren para hacernos feliz por tan solo un período determinado de tiempo y no necesariamente se desarrollaran en algo más grande. A veces desearía que irme no hubiese sido una opción, me pregunto qué hubiera pasado si no hubiese tenido que quedarme. Pero cuando pienso en la persona en la que me hubiese convertido si me hubiera quedado, no se me viene una imagen muy bonita a la mente.

 

Cuando nos dijimos que nos amábamos ese día en la playa frente a la fogata, me sentí como la mujer más feliz del planeta. Pensé que no podía ser mejor. Recordé ese día en la cafetería, la primera vez que nos vimos, todo había sido como un cuento de hadas. Esa semana que pasamos juntos con el resto del grupo en República Dominicana había sido, sin duda, la semana más memorable de mi vida.

“Gael, nunca había conocido a alguien como tú, me encantan todas tus sorpresas y me fascina como me siento cuando estoy contigo”, le dije. El me tomó en sus brazos y me besó.

 

A la mañana siguiente Tania nos mostró la ciudad. Visitamos la zona colonial de Santo Domingo, a mi siempre me habían encantado los sitios históricos, y como estaba relacionado con la construcción de edificios, Gael también estaba emocionado. En la tarde fuimos por una caminata corta a unas reservas naturales muy hermosas, encontramos una pequeña cascada con aguas claras, y desafortunadamente también muchos insectos. También fuimos a las terrenas, ¡que playa tan bella! Arenas blancas y el mar se veía precioso ¡Era como un paraíso caribeño!

 

Nuestra vacación había terminado oficialmente y todos estábamos en a habitación empacando, cuando de repente me llegó un correo electrónico del trabajo en Los Angeles, querían entrevistarme lo que significaba tan solo una cosa ¡me querían contratar! Tenía que viajar a Los Angeles lo antes posible porque me enseñarían la oficina y los puntos básicos del trabajo, y tendría que ser parte de un período de entrenamiento pagado. No podía creerlo, era el trabajo perfecto, pero estaba segura que quería quedarme en Nueva York con Gael, así que eliminé el correo.

En nuestra ida al aeropuerto, Hasan me dijo que le habían dado la entrevista para el trabajo y que viajaría a Los Angeles la semana siguiente, me preguntó si me habían mandado algún correo, le mentí y respondí que no.

Estaba sacando mi equipaje del carro de Gael cuando él recibió una llamada. Estuvo en el teléfono por bastante tiempo, no podía escuchar lo que decía pero se notaba frustrado con la persona que estaba hablando. Cuando colgó, le pregunté qué pasaba y me respondió que era su padre, pero que todo estaba bien. No le creí. Después de esa llamada se comportaba un poco distante conmigo, siempre que salíamos lo notaba extrañamente callado, pero siempre que le preguntaba qué le ocurría me respondía todo está bien, simplemente estoy un poco cansado. No sabía qué decir así que simplemente no quise ahondar en el tema; pensé que quizá eran cosas de familia que no me involucraban.

“¿Es por lo de Chicago? Pensé que ya habían aclarado eso…”

“Tengo muchas cosas en la cabeza, lo lamento…”

“Está bien”, respondí aunque no lo estaba.

 

Me dejó frente a mi apartamento una noche. El simplemente se parqueó afuera sin quitar el seguro de las puertas. No dijo nada por algunos minutos; sus ojos estaban fijos en la calle.

“¿Podrías quitarle el seguro a las puertas?” pregunté bromeando, trataba de romper ese ambiente tan extraño.

“Por supuesto, lo lamento”, quitó el seguro y salió del carro. Caminó hacia mi puerta y la abrió, luego me ofreció su mano para salir del vehículo. Nunca había hecho eso antes, pensé que quería mejorar la noche.

“Te amo tanto”, dijo casi susurrando mientras caminábamos hacia la entrada, volvió su rostro hacia a mi y continuó “como nunca antes había amado a alguien”, puso sus manos en mis mejillas y me besó. Luego me abrazó y estuvimos así por unos cuantos segundos.

“Entonces, ¿desayunamos mañana?” le pregunté.

“Sí, te recogeré a las 11am, que tengas una linda noche”, dijo y se marchó.

 

A la mañana siguiente me desperté y al revisar mi celular encontré otro correo sobre la oferta de trabajo en Los Angeles, decía que estaban muy interesados en mi trabajo y que aún podía obtener la entrevista. Eliminé el mensaje y comencé a arreglarme para mi desayuno con Gael. Pensé haber escuchado algunos pasos fuera de mi apartamento, pero asumí que quizás era uno de los vecinos. Me puse zapatillas por primera vez desde nuestro viaje a República Dominicana y abrí la puerta principal. Ahí, encontré una carta con mi nombre escrito en ella junto a una rosa amarilla y una cajita con un chocolate de coco. Tomé la carta y reconocí la letra de Gael, entonces leí las palabras que me romperían el corazón:

 

Querida Amelia,

Lamento tanto no tener el valor de decirte esto en persona. Soy un cobarde, lo sé. Me tuve que ir a Chicago, sé que nada puede justificarme, pero tuve que hacerlo. Me fui esta mañana. Lo lamentó, no hubiese soportado despedirme de ti.

Gael

 

Intenté llamarlo, enviarle mensajes ¡tantas veces! Pero nunca me respondió. Lo que más me dolía era sentir que para él yo no era digna de una verdadera disculpa, de una verdadera despedida. Me sentí tan humillada al pensar que había dejado entrar a mi corazón a alguien como él, que había rechazado un trabajo perfecto por él. Era como si mi mejor sueño se había convertido en esta horrible pesadilla de la que no podía despertar. No podía creer lo que estaba pasando. Fui a su apartamento y el portero me dijo que se había ido.

No podía quedarme en aquella ciudad donde todo me recordaría a Gael, así que tomé mi teléfono y llamé a Los Angeles, me dijeron que me considerarían si podía ir a la entrevista la mañana siguiente, acepté y me mudé a California.

Mientras en avión despegaba miré como la ciudad de Nueva York se quedaba atrás, y con ella todos esos recuerdos que tanto atesoré. Mientras veía a través de la ventana no pude evitar dejar salir algunas lágrimas, pero retuve el resto y miré hacia delante.

Adiós Nueva York.

 

[Espero hayas disfrutado este capítulo, este es mi favorito ❤ 🙂 si te gustó tanto como a mi encantó escribirlo ¿Me harías un gran favor? Por favor haz lo siguiente :]

  • Dale me gusta, si disfrutaste leerla.
  • Escribe tus comentarios, ¿recuerdas el prefacio en el primer capítulo? ¿puedes hacer la conexión con esto? ¿qué hubieras hecho tú, te hubieras quedado en Nueva York o te hubieras ido para Los Angeles como Amelia?
  • Subscribete para recibir notificaciones.
  • Compártelo con otros, para que más personas puedan leerlo.

En serio, gracias por leer todos los capítulos anteriores, ya solo falta el final :)!

2 thoughts on “Capítulo VIII

  1. Hola Amelia, quería leer una de tus historias y escogí esta por azar. Y ese azar estuvo muy bueno, porque si esta historia es real, estoy leyendo un momento de tu vida muy especial: escogiste a Gael por encima de tu trabajo ideal!!!…espero que estés trabajando en Los Angeles; espero leer el otro capítulo.

    Like

    • Hola Alexander, me parece buenísimo que hayas disfruta el relato, pero esta es una historia de ficción. Mi nombre es Sari como puedes leer en mi biografía/descripción. Amelia es un personaje ficticio.
      Gracias por la visita y espero continúes visitando mi blog!

      Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s